Hablarte con más cariño también se aprende
Todos tenemos una voz interior que comenta lo que hacemos. Cuando esa voz es muy dura, desgasta la autoestima poco a poco.

EjemploArtículo de ejemplo con información general. No sustituye la valoración de un profesional.

La buena noticia es que la forma en que te hablas se puede entrenar, como cualquier otro hábito.
Pilla a tu crítico en acción
Durante unos días, apunta las frases duras que te dices. Solo observarlas ya les quita parte de su fuerza.
¿Se lo dirías a alguien que quieres?
Cuando te pilles hablándote mal, pregúntate qué le dirías a una amiga o un amigo en tu misma situación. Prueba a decírtelo a ti.
Reconoce lo que sí haces
Al final del día, anota una cosa que hayas hecho bien, por pequeña que sea. No es autoengaño: es equilibrar la balanza.


