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Ansiedad

Cinco ideas para calmar la ansiedad antes de dormir

Llegas a la cama con cansancio y, justo entonces, la cabeza se enciende. Si te pasa a menudo, estas ideas pueden ayudarte a bajar el volumen poco a poco.

Marta López
Marta López · 6 min de lectura

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Mesilla de noche con una lámpara encendida, un libro abierto y una taza de infusión.

La ansiedad nocturna es muy común. Durante el día vamos con el piloto automático y no hay hueco para pensar; por la noche, en silencio, todo lo pendiente pide atención a la vez.

No se trata de hacer las cinco cosas a la perfección. Elige una o dos y pruébalas durante una semana.

1. Baja el ritmo una hora antes

El cuerpo no pasa de cien a cero de golpe. Reserva la última hora del día para cosas tranquilas: luz más cálida, pantallas lejos y alguna rutina sencilla que le diga a tu cabeza que el día se acaba.

2. Saca las preocupaciones de la cabeza

Un rato antes de acostarte, escribe en un papel lo que te preocupa. No hace falta resolverlo, solo aparcarlo hasta mañana. Te puede servir este esquema:

  • Qué me preocupa.
  • Qué parte depende de mí.
  • Qué haré mañana, aunque sea algo pequeño.

«No se trata de dejar la mente en blanco, sino de dejar de pelearte con ella.»

3. Respira más lento, no más hondo

Coger mucho aire puede activarte todavía más. Prueba a inspirar por la nariz contando cuatro y a soltar el aire despacio contando seis. Con cinco minutos suele bastar para notar la diferencia.

4. Si no te duermes, levántate

Dar vueltas en la cama le enseña al cuerpo que la cama es un sitio para preocuparse. Si pasan unos veinte minutos, levántate, haz algo aburrido con poca luz y vuelve cuando notes sueño.

5. Cuida lo que pasa durante el día

El descanso empieza por la mañana: luz natural, algo de movimiento, menos café a partir de mediodía y pequeñas pausas. Lo que haces de día también se nota de noche.

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